DIVAGACIONES SOBRE LA LIBERTAD Y LA MITOLOGIA
Reflexiones de un astrónomo aficionado
Por: Ismael Pérez Fernández (EL ESCEPTICO DIGITAL) (Fecha publicación:13/01/2006)
FRAGMENTO DE LO PUBLICADO POR ARGENPRESS.Info. 13/01/06
... Aristóteles fue un gran filósofo, pero hasta los más grandes se equivocan. Según Aristóteles el universo está lleno de una única sustancia, el éter. En concreto estaría formado por cincuenta y cinco esferas homocéntricas de éter, siete de las cuales contendrían a Mercurio, Venus, Marte, Júpiter, Saturno, el Sol y la Luna. Todas las esferas estarían en contacto entre si, y el frotamiento de unas con otras sería lo que transmitiría el movimiento. De este modo Aristóteles introdujo un mecanismo físico mediante el cual los cuerpos celestes podrían efectuar cambios sobre la Tierra. Por lo tanto es plausible que se intentara predecir el futuro de las personas mediante el estudio de los cuerpos celestes. Pero hoy en día sabemos gracias al experimento que Michelson y Morley llevaron acabo que el éter no existe. Y las esferas que utilizaba Aristóteles para explicar los movimientos, tampoco existen. ¿La prueba? Pues es bien sencilla, hemos enviado sondas espaciales a la Luna, Venus, Marte, Júpiter, Saturno etc. Y ninguna se ha estrellado contra ninguna esfera.
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... la realidad del firmamento no se corresponde con lo que sostiene la astrología, sus bases aristotélicas han sido refutadas, las constelaciones no son entes reales sino agrupaciones arbitrarias de estrellas realizadas por una antigua civilización humana y por ultimo, hechos cotidianos como el que acabamos de mencionar en el párrafo anterior dejan claramente al descubierto la falsedad de la misma. Se podría seguir mostrando hechos que refutan la astrología. Pero como he dicho más arriba, no es mi intención realizar aquí un análisis exhaustivo.
El problema viene cuando, aun explicándole a la gente porque la astrología no puede funcionar, ésta insiste en creer. Bueno, y si sólo fuera eso no habría mucho problema. ¡Allá cada cuál con sus creencias! Pero además no dudan en llamarle a uno negativista, escéptico con tono despectivo o el tan consabido cabeza cuadriculada y estrecho de miras. Y por supuesto no dudan en argumentar que si mucha gente cree en ello será por algo, ¿pero desde cuando el numero de creyentes es prueba de veracidad? De ser así, la Tierra seguiría siendo plana, las brujas existirían y así ad infinitum. Aquí hay algo para reflexionar, ¿por qué la gente prefiere la creencia a la sabiduría? Puedo entender que ciertas creencias resulten esperanzadoras o consoladoras, por ejemplo, puedo entender que haya gente que le guste creer que existe algún Dios bueno y justo que nos compensará en otra vida, o que la vida no acaba con la muerte, sería tan gratificante que volviéramos a ver a nuestros seres queridos. ¿A quién no le gustaría que estas cosas fueran ciertas? A mí personalmente me encantaría, sería tan reconfortante, pero por todo lo que sé, éstos sólo son simples anhelos o deseos, no hechos probados como verídicos, y todo parece indicar que estas creencias no se corresponden con la realidad de cómo es el mundo y engañarnos a nosotros mismos es hacernos un flaco favor. ¿Pero que hay de gratificante o de bello en la astrología? Yo no le veo nada, ¿qué hay de bello en reducir la riqueza de la psicología humana a doce arquetipos simples? ¿Qué hay de bello y consolador en creer que tu vida ya está programada? ¿En que tú no eliges nada, sino que todo está escrito en las estrellas? ¿Qué hay de consolador en creer que no se es libre? Renegar de la libertad es renegar de lo que nos hace humanos. Los humanos nos caracterizamos porque podemos elegir, a veces las opciones que tenemos no nos gustan, pero siempre se puede elegir. Siempre, por difícil que nos resulte, tenemos la libertad de tomar una decisión u otra, esto es algo característico de los humanos, es nuestra libertad de acción. Creer que no es así, que nuestra vida está escrita en las estrellas o de forma más general, que existe un destino en el que todo está escrito, es renunciar a lo que nos hace humanos.
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.. Y es que la libertad no viene sola, tiene una inseparable amiga, cuyo nombre es responsabilidad. Si somos libres de elegir, entonces las consecuencias de nuestras elecciones son en última instancia y en mayor o menor medida, nuestras. Tener miedo de la responsabilidad que implica el ser libre y camuflarlo bajo una creencia pseudocientífica no nos ayuda en nada, tal vez parezca consolador, pero es sólo eso, una apariencia. En cambio, si aceptamos esa responsabilidad, ésta nos empujará a tomar las decisiones con sumo cuidado, tendremos que pensar muy bien las consecuencias de nuestras acciones antes de elegir. Tal vez pueda parecer banal, pero pienso que eso nos ayuda a ser mejores personas. Olvídense de horóscopos y destinos, valoren su libertad, que es lo que les hace humanos.
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