La Libertad Creadora

martes, mayo 23, 2006

LOS LIMITES DE LA CIENCIA

LOS LIMITES DE LA CIENCIA


Ing civ. Carlos José Rocca


El Prof Ing Eitel H. Lauria recordó en “La Nación” el 3 de mayo pasado la secular controversia sobre el fin de la ciencia , expresando finalmente “la necesidad de adoptar una actitud prudente respecto de la ciencia pura “.
Entre la cita de John Horgan , literato frustrado y periodista afortunado con “El fin de la ciencia” (1996) , los pronósticos del biólogo molecular , Gunther Stent y quienes sostienen la evolución acumulativa y progresiva de la ciencia , la advertencia del Prof. Lauría suena un tanto ecléctica , aunque en sus últimos interrogantes ratifica la continuidad de la investigación científica ante incógnitas no develadas
Desde mucho antes del romanticismo de Rousseau y su “buen salvaje” y de la explotación turística de las ventajas de la vida bucólica , si la hubo, en la Polinesia , especulaciones que atraen la imaginación y la fantasía codiciada por la publicidad ( como el sugestivo “limite del conocimiento en el declive de la era científica” de la obra de Horgan impuesto por su agente de ventas), objetaron la actividad científica con absurdos cuestionamientos y reproches .
Así Henry Adams , educador e historiador prestigioso , llegó con suceso a pronosticar en 1900, con fecha cierta para 1921 ”El fin de las ciencias y las artes “, tomando como indicador el consumo de energia .
Partiendo de la Edad de “Oro de la Humanidad” en el comienzo del tiempo bíblico ( con amplia cobertura de la industria publicitaria por el éxito de las audaces apreciaciones) , Adams halló también agotados los descubrimientos , resultando sus argumentos tan atractivos como lo fueron , hace poco , las “Imposturas intelectuales” de Sokal y Bricmont , los pronósticos de Fukuyama o el actual Código Da Vinci .
Sin entrar en tales divagaciones, pretendidas como eruditas , filosóficas o literarias , de las que derivan explicaciones tan comunes y atrayentes , como disparatadas y ocurrentes ( la semiótica de Eco o la “ciencia irónica” de Horgan), nos referiremos brevemente a la actividad científica y sus métodos
Siguiendo el simil de Prometeo liberado por Hércules , el Hombre progresa y acumula conocimientos , en tanto la libertad creadora y su curiosidad por el descubrimiento animen su espíritu .
La curiosidad promueve la investigación científica , acuciada por la ansiedad íntima de saber de donde venimos y adonde vamos entre otras motivaciones destacables .
Sin desconocer la importancia de la inventiva , la inspiración o intuición y la transpiración , algo señalados por Borges , el Método Científico expuesto por Galileo, Cartesio y Bacon entre sus más lúcidos cultores , con diversas variaciones , exhibe resultados progresivos acelerados en las últimas décadas..
A los progresos referidos al espacio estelar, se suman diariamente observaciones y experiencias que lo ensanchan en relación al microcosmo , las nanoestructuras y la fauna de besones , siempre creciente , la biotecnología es espacios ingrávidos, entre otras áreas específicas. .
La colonización del espacio estelar a partir de Gagarin y Neil Amstrong es un hecho alcanzado por el conocimiento científico , a veces anticipado por la fantasía mitológica y literaria o por la especulación filosófica .
Si el “modelo estándar” hoy en desarrollo, no resultara como hipótesis de trabajo , lo mismo que los postulados de Newton superados por Einstein , otras teorías surgirán para dar motivo a nuevas investigaciones , tras haber ensanchado el conocimiento con las experiencias que dieron nacimiento a nuevas indagaciones .
La curiosidad del Hombre da a la Ciencia su impulso inicial y el método adoptado , que es el que le sostiene , reemplaza el “ pálpito” , tan difundido entre nosotros según Hilario Magliano , la imaginería y las fantasías que , siempre atraen la mente de mucha gente.
Las predicciones de Adams , la futurología de Stent o las expresiones de Horgan , como las de Fukuyama y otros libretistas, sirvieron y sirven de modas pasajeras para provecho de intereses , entre los cuales, no son menores , los de las industrias de comunicaciones , de “marketing” o publicitarias , hoy más que nunca globalizadas .
Pero esto daría para otras reflexiones más extensas.
Confiemos en que mientras exista el Hombre , la actividad científica continuará siendo el motor del progreso y la acumulación de conocimientos para su liberación de la ignorancia , el miedo y la imaginería y dejemos a ésta su lugar en las motivaciones literarias, ficciones y fantasías novedosas ..

Mayo de 2006